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domingo, 12 de abril de 2009

Cada quince días publicó un relato



Corín Tellado ha fallecido pocos días antes de su 83 cumpleaños en su casa de Gijón, en Asturias. Y lo ha hecho como vivió: en soledad, sin demasiada parafernalia a pesar de lo que fue.
Según la UNESCO, ningún autor -salvo Cervantes- ha superado en número de lectores a Corín Tellado. Ninguno.
Tampoco creo que haya muchos que superen su prolífica producción literaria: 4.000 relatos. El primero lo escribió en un ataque de orgullo, a los 19 años. Desde entonces, cada día se levantó a las cinco de la madrugada para pensar en mujeres adúlteras, hombres con varias vidas paraleras, matrimonios fracasados y amores imposibles. Si hacemos una pequeña división, esta mujer escribía una media de 63 novelas al año... imposible imaginar su vida.
A pesar de lo mucho que inventó, su día a día fue sencillo hasta el extremo. Divorciada, se dedicó durante toda su vida a cuidar de sus hijos y nietos. Sin historias de amor reales -que conozcamos-.
Vendió 400 millones de libros. Para que nos hagamos una idea, la celebérima autora de Crepúsculo -dicen que el fenómeno más vendido- sólo ha llegado a 40 millones de hogares, una cifra ridícula al lado de Socorrín (diminutivo que tradujo a Corín).
Y todo esto lo hizo con las trabas de una pesadísima crítica casposa que todo lo que vió en ella fue a una 'dama de rosa' que no tenía estilo para la literatura.

viernes, 20 de febrero de 2009

Antonio Gala: "Estoy muy solo, pero sólo porque lo he querido"

(Foto: El Mundo)

He escrito muchísimas veces mi devoción por Antonio Gala. He encontrado esta entrevista en el Magazine del diario El Mundo. Os la recomiendo.

viernes, 6 de febrero de 2009

Susan Sontag: "Nada me impide hacer cualquier cosa. Sólo yo me lo impido"

La escritora estadounidense Susan Sontag vuelve a ser noticia por la edición de sus diarios. Una recopilación de su hijo que no sabemos si ella estaría muy dispuesta a que se hiciera púbica. En cualquier caso, nos sirve para recordar algunas notas de esta gran vitalista.
A diferecia de mucha gente, en sus diarios escribía que prefería ir en busca de la experiencia en lugar de esperar que la experiencia llegase a ella. A pesar de su inteligencia, no quería ser una académica más. No deseaba ser una maestra de nada. Bien al contrario, era una pefecta aprendiz, una buscadora de experiencias.
Dentro de un escritor consideraba que tenía que estar:
el loco, el obsesivo, el idiota, el estilista y el crítico.

Si te interesa su vida, puedes leer más aquí y aquí.


lunes, 29 de diciembre de 2008

¿A quién le interesan los vampiros?


A mí, hasta hace un par de semanas, reconozco que este tema no me interesaba lo más mínimo. Nunca veo películas de vampiros (salvo algún clásico, como 'Entrevista con el vampiro', que ya ni recuerdo), ni leo literatura del género, ni comics, ni artículos... nada. No me interesaba para nada.

Hasta hace un par de semanas.

Me he vuelto una entusiasta de este mundo hasta el grado de suplicar a los reyes magos el libro de vampiros de moda en este momento: 'Muerto hasta el anochecer', de Charlaine Harris.

El motivo de este flechazo no es otro que la serie nacida de la novela: True Blood (Que han traducido por 'Sangre Fresca').
Todo un descubrimiento, os lo recomiendo.

Y deteneos, si tenéis unas horas en la saga Crepúsculo, Luna Nueva, Eclipse y Amanecer, de Stephenie Meyer. Cada uno tiene entre 500 y 800 páginas pero seguro, seguro, que desearías que tuviesen algunos centeneras más.

MIS MEJORES DESEOS PARA 2009

jueves, 18 de diciembre de 2008

Leonardo Castelani, en la lupa de Juan Manuel de Prada

El escritor Juan Manuel de Prada se pregunta cómo sobrevivir intelectualmente a este siglo... y en este caso, lo rescato porque creo que ha hecho un estudio muy interesante sobre el escritor Leonardo Castelani.


(Imagen: El País)

Puedes escuchar a este intelectual en este espacio:

lunes, 15 de diciembre de 2008

Victorino Polo, catedrático de Literatura de la Univesidad de Murcia

El diario La Verdad de Murcia publicó ayer una entrevista al catedrático de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Murcia, Victorino Polo. Un hombre que no deja indiferente. La entrevista es para leerla un par de veces: porque su mensaje es denso, pero también porque exhala un halo desproporcionadamente atractivo para su edad (tiene 70 años pero es más joven que muchos de nosotros). El entrevistador, Gontzal Diez, la verdad es que lo borda. En fin, un trabajo brillante que merece la pena ser paladeado.

Os 'copio' aquí un avance:

"- Dígame una cita, una de esas citas de cabecera para explicar la extrañeza que nos produce el mundo.
- 'Pleno de méritos, pero es poéticamente como el hombre habita esta tierra'. La cita es de Hölderlin, un grandísimo poeta que murió loco a fuerza de cuerdo. Poéticamente se refiere a la capacidad creativa que todo el ser humano tiene por el hecho de serlo".


"El estudio no es un placer, es una obligación, y el sabio es quien convierte una obligación en un placer".

La entrevista la puedes leer completa aquí.
segunda parte, aquí.

jueves, 7 de agosto de 2008

Cuando emprendas tu viaje a Ítaca, pide que el camino sea largo

"Cuando emprendas tu viaje a Ítaca, pide que el camino sea largo", así empieza el poema más conocido de Constantin Cavafis (o Kavafis), el poeta egipcio que apenas 30 poesías en toda su vida. Aquí, un programa monográfico sobre el poeta en Radio Nacional.

martes, 5 de agosto de 2008

Posiblemente, el escritor español vivo más importante

Entrevista a Antonio Gala, quien dice que le va mal, porque "no soy Ana Obregón".

Rosa Montero habla de su último libro: Instrucciones para salvar el mundo

No me gusta escribir esto, siendo como soy una forofa de esta escritora, pero considero que es cierto: Instrucciones para salvar el mundo no es un gran libro, es el último de Rosa Montero pero no es de esas historias que ella es capaz de escribir y dejarte pegada al libro hasta que lo terminas (Historias de mujeres, por ejemplo, es fundamental). Pero en fin. Sigo recomendando siempre a esta escritora. Creo que esto pasa cuando el creador no pasa demasiado tiempo (años) escribiendo sus libros, sino que obedece más a las exigencias de sus editoriales, que como sabéis, exigen un libro cada dos años, más o menos. Aquí habla en La Ventana, Cadena Ser.

lunes, 4 de agosto de 2008

Acudimos a los clásicos en busca de la verdad

El País publica (en su edición del domingo) un artículo de opinión del escritor Rafael Argullol. Guardianas Literarios, se llama (aquí lo podéis leer). Más que de literatura, que es digamos el envoltorio del caramelo, el autor habla aquí de nuestra necesidad de encontrar la verdad. Y cómo la buscamos? a través de los autores clásicos. Entre las ideas de este autor destaco:

"Cada época necesita de palabras que la empujen a mirarse despiadadamente en el espejo", y añado: cada persona también necesita esto.

"Por eso volvemos continuamente a los que llamamos clásicos: en busca de aquella intempestividad que, al despreciar nuestra apatía y nuestro conformismo, nos ofrezca instantes no de éxito -para nuestra civilización-, sino de verdad. Para eso, para tener nuestros instantes de verdad, retornamos a Dante, a Shakespeare, a los poetas griegos. Y, desde luego, nunca son completamente arbitrarios estos retornos ni indiferentes a las ansias de cada presente".

"Las obras maestras son aquellas que siempre están en condiciones de hablar; sin embargo, para que efectivamente se hagan escuchar, los oídos de una determinada época deben prestar atención".

sábado, 5 de julio de 2008

Por cinco euros... tantas historias

Si tienes cinco euros tienes que comprar este libro: Amantes y Enemigos, de Rosa Montero. No sé si valdrá más ahora, a mí me costó esto el año pasado. Es imprescindible para el verano -o cualquier época del año- si te gustan los cuentos cortos. Te lo recomiendo.


martes, 24 de julio de 2007

El Túnel, de Ernesto Sábato

Cuando leí El Túnel por primera vez sólo pude hacer una cosa, volver a empezar aquel curioso y cortísimo libro que tan perpleja me había dejado. Y bueno, pues luego vino todo lo demás: mi obsesión declarada por un escritor que nunca quiso ser escritor, etc...

Tengo delante de mí el ejemplar editado por Cátedra, el de las tapas negras que muchos reconoceréis, y lo abro para releer algunas frases magníficas que quiero compartir con vosotras/os: -Esto es caviar, aviso-:

"Muchas de las conclusiones que extraje en aquel lúcido pero fantasmagórico examen eran hipotéticas, no las podía demostrar, aunque tenía la certeza de no equivocarme. Pero advertí, de pronto, que había desperdiciado, hasta ese momento, una importante posibilidad de investigación: la opinión de otras personas"

"¡Como si un hombre pudiera cambiar de Verdad!"

"Yo me pregunto por qué la realidada ha de ser simple"

Los pensamientos de Juan Pablo Castel -El Túnel es una especie de diario de confesiones de este atormentado creador- son de lo más interesantes. Y concluyo, de nuevo, con una de sus reflexiones. Ésta se la hace cuando está decidido, por fin, a conquistar a la mujer de su vida:

"Había que caer, pues, en la posibilidad más temida: al encuentro en la calle. ¿Cómo demonios hacen ciertos hombres para detener a una mujer, para entablar conversación y hasta para iniciar una aventura?"

domingo, 18 de febrero de 2007

Viejas glorias

Hoy veo en la televisión francesa TV5 viejas glorias de la literatura contemporánea. Ya están arrugadas y enriquecidas hasta el menisco, pero mantienen una conversación de lo más distendida, en un café parisino que, si bien está rodeado de focos y cámaras, puede pasar perfectamente por todo eso que dicen que fué. Y que conste que adoro a los ancianos, son mi debilidad y el espejo clarísimo de lo que nos espera, pero no puedo con las viejas glorias, quienes, por otra parte, no tienen por qué ser ancianas.

Conversan durante una eternidad sobre libros, en un decorado lleno de las novedades editoriales, y en el enriquecedor debate participan agentes de los megapoderosos grupos editoriales, ganadores del premio que presiden dichos grupos y otros periodistas o escritores, todos de Armani, pero bohemios.

Idéntico esquema en la televisión de media Europa. Siempre se repite el mismo cuadro aburrido que hace que apague la tele antes de contaminarme de ese tipo de cultura.

Pero lo acepto. Sí, debe haber escritores de todos los tipos: rebeldes, acomodados e incluso niños pijos que mira, hoy escribo sobre hípica y mañana sobre petanca. Lo que me hace huir de esos programas basura es lo que dicen que vivieron.

Los jóvenes de hoy está claro que perdimos antes de nacer. Crecimos con videojuegos que acabaron con nuestras pocas neuronas, no pudimos nutrirnos de las comidas caseras, esas que hacían pensar con tanta lucidez, y por supuesto no vivimos la adolescencia de la bohemia parisina. Lejos de fumar porros en un café lleno de escritores, músicos, pintores y actores envenenados de arte, nos divertíamos en una discoteca oscura llena de alcohol y pastillas, donde lo mejor que podías hablar era aquella mezcla de silencio y música explosiva que impedía cualquier tipo de relación humana, excepto la sexual, claro.

Cuando esta gente se pone a charlar sobre todo aquello me produce risa. Sin embargo, todavía me divierto más cuando alguno de esos fumaos reitera que aún existe. Que sí, que vive todavía así. París no es hoy más que una fábrica de postales en la que los japoneses vienen a fotografiar productos de Galeries Lafayet para luego copiarlos.

Mi amigo Jonatan era uno de esos artistas que no podría haber sido otra cosa que eso, artista. Lo había leído todo: desde Bukowski hasta Séneca, y se reafirmaba en la teoría de que el arte, en occidente, ya no existe. Qué paradoja. Vivimos en la sociedad de la abundancia pero jamás tuvimos tan poco. Todos esos que ahora presentan cultísimos programas sobre libros son los mismos que han construido los Fnac. Son ésos que querían cambiar las cosas los mismos que han repetido el mismo esquema que se reproduce cada generación.
Van de hippis maduritos pero sólo son unos cuantos ancianos con menos sentido de la rebeldía que una tribu de creyentes aislada.

En medio de esta situación, imagino que sí hay escritores escondidos en esta sociedad que no siempre les deja salir. Debe haber, por alguna editorial de esas que no vende, porque el mercado del libro, también llamado producto, no deja entrar a esas pequeñas obras de calidad.

Vuelvo a mis viejas glorias que ahora se sientan a recordar. Pero que hace tanto que no dan palo al agua en cuestiones de mejora cultural, educacional y ni siquiera literaria que más vale que los jubilen y les den una paga. De esta forma, al menos, contribuirán a la mejora de nuestros oídos.