jueves, 10 de julio de 2008

Cinco días de travesía ha matado a nueve bebés

El mar se cobra la vida de nueve bebés y seis adultos que intentaban llegar a España en patera (El País). Aquí lo puedes leer.

miércoles, 9 de julio de 2008

Accidentes de tráfico

Ahora que estamos en plena producción de un programa para La Opinión TV sobre tráfico, aprovecho para recomendaros este artículo.

Espero dedicar uno de los próximos programas de radio a todo lo que me ha enseñado la gente que hemos entrevistado para este espacio. Os va a gustar.

lunes, 7 de julio de 2008

La discriminación, nuestro primer pilar

El Mundo publica hoy un ejemplo del retraso en nuestras instituciones. La discriminación sigue estando en la base de nuestros principios. Una pena:

'No necesito el miembro para servir a España'
Le excluyeron por 'falta total del pene' y 'pérdida, ausencia o atrofia de ambos testículos'
Aparece tipificado en el Cuadro Médico de Exclusiones de la resolución 452/38002/2007.

sábado, 5 de julio de 2008

Por cinco euros... tantas historias

Si tienes cinco euros tienes que comprar este libro: Amantes y Enemigos, de Rosa Montero. No sé si valdrá más ahora, a mí me costó esto el año pasado. Es imprescindible para el verano -o cualquier época del año- si te gustan los cuentos cortos. Te lo recomiendo.


viernes, 4 de julio de 2008

La ciudad más fría del mundo....

Para los que no hayan estado en el Polo Norte, puedo decir que Estocolmo, en invierno y plena ola de frío ruso, es lo más parecido al infierno helado. Pasear a menos 20 grados es toda una experiencia. Una imagen vale más que mil palabras...

domingo, 8 de junio de 2008

Me gusta Hillary

La esposa del bobo de Bill ya no será nunca aquello que siempre soñó ser: presidenta de los Estados Unidos. Se acabó la meteórica carrera de esta incansable madrugadora. Su tren, pasó. No habrá futuras campañas. Todo lo que le queda en la vida política es ser vicepresidenta, segundona de Obama, el caballero de raza negra, sonrisa perfecta y familia ideal que cada noche duerme junto a su morena esposa (que dicen que está a punto de saltar a la política y yo lo secundo) y muy cerca de sus dos bonitas niñas. A Hillary sólo le queda el reducto de ser 'vice'. Sin embargo, lo importante, la noticia, es que Hillary ha perdido. Lo ha reconocido y el ciclo de esta mujer se acaba con su hija Chelsea de pelo lacio dándole un abrazo.

Aunque a vista de la mayoría el favorito, el candidato idóneo, es el senador por Illinois; ese estudiante de Harvard y magnífico mulato que tiene más de predicador que de gobernante norteamericano; yo hubiese respaldado a Hillary. Y no por ser mujer. Sino por ser Hillary.

Hillary Clinton tiene todo lo negativo que encierra la personalidad del ser humano corriente. Todo lo mezquino. Todo aquello que de violento y terrible encontramos en el hombre lo expresa sin reparo la mirada de Hillary. Una señora de 60 años a la que no le falla la laca ni después de nueve mítines en una maratoniana jornada. Como buena norteamericana, parece salida del cine.

Es rubia, de mirada cristalina y sobria como un hipopótamo a la hora de escoger su vestuario. No elige abrigos de diamantes, como las tristemente conocidas 'señoras de' (Carla Bruni, nuestra Letizia...). Hillary viste un traje sastre negro y un collar de perlas. Esto es todo lo que se concede y, al mismo tiempo, es su gran barrera para enfrentarse al mundo.

Es incombustible. No descansa. Es la más pura y exacta imagen de la ambición que, todavía hoy, sigue estando vedada al ser humano femenino. Hillary ha roto el molde (que sí, que ya rompieron otras, muchísimas, como Margaret Tatcher).

Lo mejor de su personalidad es lo fría que logra mantenerse. Lo correcta. La senadora por Nueva York es la misma que paseaba con su perrito y su marido poco después de que se destapara el bochornoso escándalo de las mamadas que le hacía su becaria... Un hombre que no sólo la ridiculizó delante de todo el planeta sino que, según los analistas, ha sido el responsable de su fracaso: él es la imagen de la dinastía, el plomo disfrazado de guay.

Hillary encarna todo lo opuesto a Barack, como he dicho, y en cierto modo debió haber previsto su fracaso, aunque nunca lo admitirá. Su aspecto, su gesto forzado, su miedo, su ilusión, su rabia, su trabajo... está mucho más cerca del votante que el perfecto Obama. Por eso ella, como el animal que es, ha perdido. Para lograr la candidatura, tal vez debería haber sido menos humana.

lunes, 28 de abril de 2008

No podemos vivir sin belleza

Cierta mañana de invierno, en una lejana época en la que las princesas todavía existían y también los reyes, y los poetas, y todo eso que sigue existiendo hoy pero que englobamos en tribus urbanas, había un mendigo sentado a la puerta de un evento. Era una feria anual donde los comerciantes de diferentes reinos se adentraban a la caza de la ganga. El mendigo, como mendigo que era, pedía en la puerta una limosna. Un grupo de altos ejecutivos -o hidalgos del momento, qué más da- le dieron, a la entrada, dos monedas. Al caer la tarde, los dos comerciantes salían de la feria, y vieron al mendigo, en el mismo sitio. Uno de ellos se acercó y le preguntó:
-¿qué has hecho con las dos monedas?
a lo que el mendigo contestó:
-con una he comprado un bocadillo, para tener de qué vivir. Con la otra, he comprado esta rosa, para tener por qué vivir.

Esta bonita historia, que habla de la búsqueda incesante de la belleza que corroe a todo ser humano, sea de letras, de ciencias, atornillador de camiones o corredor de bolsa, es lo que nos hace humanos. Podemos taparnos ojos, nariz, boca, manos y cualquier parte de nuestro cuerpo por el que podamos sentir: la belleza entrará por la mente. Porque la belleza existe en uno. Y no fuera, como pretendemos.